Las conocidas como autopistas ciclistas de Londres funcionan. Es, a grandes rasgos, el gran titular que se extrae de los últimos datos hechos públicos por Transport for London (TfL), el organismo encargado de todo lo que tiene que ver con el transporte de ciudadanos en la capital británica, y que viene estudiando su uso cada cierto tiempo.
El ciclismo urbano ha experimentado en Londres su mayor crecimiento desde que comenzaron los registros, según detalla la web Cycling Weekly. En concreto, 2018 registró un volumen diario de más de cuatro millones de kilómetros diarios, lo que representa un incremento del 5% respecto al ejercicio anterior. Un aumento que los expertos atribuyen a la nueva infraestructura, en particular a las rutas ciclistas segregadas, que “mejoran la percepción de seguridad de los ciclistas”.
El comisionado para peatones y ciclismo de Londres, Will Norman, se mostró “satisfecho” con los datos, y adelantó que “el alcalde está decidido a fomentar más el ciclismo en toda la capital”. En palabras de Norman, “está claro que donde hemos invertido en nuevas rutas de alta calidad, las personas se sienten más seguras y confiadas para pedalear». Los distritos de Londres que invierten en infraestructura para caminar y usar la bicicleta funcionan: hacen que más personas estén sanas y activas como parte de su rutina diaria y que nuestras calles estén más limpias, más verdes y más seguras”.
Ciclistas londinenses delante del Big Ben.
TfL admite que se deben realizar más trabajos para dilucidar si el aumento del número de ciclistas en las áreas estudiadas se debe a nuevos viajes en bicicleta, a personas que cambian su medio de transporte o a ciclistas ya existentes que mueven en las nuevas rutas.
Se está creando una red directa y de alta capacidad de ciclovías que conectaran con las principales líneas del metro y autobuses de manera radial y orbital. A su vez esta red de alta capacidad se conectara a vías locales. Además se prevé la generación de nuevas vías e intersecciones segregadas, un modelo similar al que se utiliza en ciudades como Holanda y el aumento de carriles preferenciales para el ciclista. Para los que no tienen prisa, o prefieren pedalear de manera más relajada también habrá ciclovías. La red se conformará por dos tipos principales de vías, vías rápidas de alta capacidad “Superhighways” y vías tranquilas “Quietways”, las cuales pasaran por callejones y otras vialidades secundarias de la ciudad.
En bici junto a un típico autobús londinense de dos pisos.
El objetivo es claro, lograr que el ciclista no solamente se sienta seguro, sino que esté realmente seguro al circular por las vialidades de Londres. Éste ya es un trabajo en proceso. En la última década se han intervenido vías e intersecciones en las que existe mayor conflicto entre la bicicleta y el automóvil en estos 10 años han logrado reducir en un 25% el número muertes y lesiones graves en ciclistas. ¡Saben cómo suceden los accidentes y por lo tanto saben cómo reducirlos!