2. ÁMSTERDAM (PAÍSES BAJOS)
Porcentaje total: 89.3%. Si hay algo que caracteriza a la capital holandesa, es su cultura ciclista. Bicicletas amarradas a farolas, apoyadas en los puentes que cruzan los canales, aparcadas en sus propias estaciones o recorriendo a un ritmo frenético las callejuelas de la ciudad. En Ámsterdam hay alrededor de 880.000 bicicletas y 400 kilómetros de carril señalizados, así como también puede presumir de que más de la mitad de su población usa este medio de transporte a diario.
3. UTRECHT (PAÍSES BAJOS)
Porcentaje total: 88.4%. Aunque la tarea de destacar como una ciudad bike-friendly cuando formas parte de los Países Bajos no es fácil (y menos con una competencia del nivel de Ámsterdam) , ya que es algo bastante común, Utrecht sigue apostando por la innovación. ¿Cómo? Instalando semáforos inteligentes, así como carriles rápidos dedicados a las bicicletas electrónicas, y ampliando de la capacidad de aparcamiento de bicicletas. Esta ciudad tiene un objetivo claro: duplicar el uso de la bicicleta antes del año 2030.
4. AMBERES (BÉLGICA)
Porcentaje total: 73.2%. Las mejoras en las intersecciones, la gestión de los semáforos, el objetivo de reducir los límites de velocidad a 30 km/h en el 95% de las calles y la ampliación de las zonas de aparcamiento de bicicletas en las estaciones de tren son la razón por la que Amberes se sitúa en cuarta posición.
5. ESTRASBURGO (FRANCIA)
Porcentaje total: 70.5%. He aquí la principal ciudad ciclista de Francia. La ampliación la red de bicicletas más allá del centro urbano, preocupándose por los carriles bici de los suburbios de la ciudad, y el aprovechamiento del potencial de las bicicletas como vehículo de carga han sido sus estrategias más premiadas.
6. BURDEOS (FRANCIA)
Porcentaje total: 68.8%. ¿Una de las medidas decisivas de Burdeos? En los dos últimos años se ha prohibido el paso de vehículos por su icónico Pont de Pierre, que atraviesa el río Garona y conecta la orilla izquierda con el barrio de la Bastide, lo que ha permitido aumentar en un 20% el tráfico de bicicletas por dicha pasarela.
7. OSLO (NORUEGA)
Porcentaje total: 62.5%. Oslo se ha puesto las pilas, ¡ha subido 12 puestos respecto al índice de 2017! He aquí la demostración de que las condiciones climáticas extremas, como las grandes nevadas, no son excusa para renunciar a las bicicletas como medio de transporte general. De hecho, la ciudad ha puesto en marcha un proyecto de uso compartido de bicicletas para invierno, incorporando a 400 bicicletas neumáticos con tachuelas.
8. PARÍS (FRANCIA)
Porcentaje total: 61.6%. Tras años compartiendo los carriles con los autobuses, ahora las bicicletas contarán con una amplia red de vías propias, incluyendo instalaciones protegidas en los Campos Elíseos. El programa de uso compartido de bicicletas de París es uno de los más ambiciosos del mundo, y promete seguir creciendo.
9. VIENA (AUSTRIA)
Porcentaje total: 60.7%. La capital austriaca ha conseguido esta posición gracias a los esfuerzos y políticas de comunicación innovadores y constructivos. Su campaña 2018 #whydontYOUcycle fue decisiva.
10. HELSINKI (FINLANDIA)
Porcentaje total: 59.8. Persiguiendo el objetivo de ser una de las ciudades con el mejor transporte sostenible, la capital finlandesa, al igual que París, se había fijado como alcanzar una cuota modal de bicicleta del 15% para 2020. Con el 11% actual, está en vías de conseguirlo.
11. BREMEN (ALEMANIA)
Porcentaje total: 58.9%. Un puesto bien merecido: Bremen tiene la mayor cuota modal de bicicletas de Alemania (25%) , una gran red en expansión de carriles bici separados y un innovador concepto de «distrito de bicicletas».